El Canal estrena «El último jinete», una historia de amor y
aventuras con sello español y la mirada puesta en Londres
publicat per www.larazon.es
29 Noviembre 12- Miguel Ayanz- Madrid / foto desierto
Marta Ribera, Miquel Fernández y Julia Möller, de izda. a
dcha., en una imagen promocional del montaje - Foto: Javier Naval
Si se repasan los grandes musicales que han triunfado en
España en las últimas décadas, se encuentran multitud de producciones españolas
de títulos extranjeros. Pero, salvo algún «jukebox» que otro –así llaman a los
montajes en los que se exprime el repertorio de un artista y se le dota de una
historia como envoltorio, léase los musicales de Mecano, Sabina, etc.–, nuevo y
con sello propio ha habido muy poca cosa. Habría que remontarse a experimentos
en Cataluña como el «Mar i cel» de Dagoll Dagom o el trastazo comercial que
supuso el «Gaudí» de Jordi Galcerán. Es lógico: crear desde cero un título
nuevo supone un esfuerzo brutal, sobre todo en términos económicos. Requiere
productores valientes con ganas de meterse en jaleos. Lo cual, en el caso de
Andrés Vicente Gómez, está contrastado, aunque hasta ahora en otro terreno, el
del cine. El veterano productor, vencedor y vencido tantas veces, alguna por
KO, como los mejores boxeadores, se reinventa ahora con su primera experiencia
en teatro. Y lo hace nada menos que con un nuevo musical de gran formato y
ambiciones internacionales, «El último jinete», que esta semana levanta el
telón en Madrid.
Clásicos de aventuras
Con un presupuesto inicial de 9 millones de euros, libreto
del novelista Ray Loriga, música de un icono de la canción inglesa, Albert
Hammond, junto con el compositor John Cameron, coreografías de una grande de
Broadway, Karen Bruce («Footloose», «Fama», «Oliver!» y «Fiebre del sábado
noche» son algunos de los títulos en los que ha trabajado), vestuario de la
recientemente premiada Yvonne Blake, «El último jinete» se presenta en los
Teatros del Canal, donde estará cinco semanas.
La obra bebe de las grandes historias clásicas de aventuras
del cine para contarnos la de Tiradh, un joven beduino sin mucho más que un
sueño: encontrar un caballo excepcional con el que alcanzar la gloria. Con
ayuda de una poetisa inmortal, Al Khansa, el protagonista recorrerá Arabia y llegará hasta Egipto a finales del siglo
XIX, un escenario dominado por la guerra y los conflictos tribales. Y en ese
camino encontrará a una dama inglesa, Lady Laura.
La historia no es casual: todo surgió de un viaje de Andrés Vicente Gómez a Oriente
medio: «Fui en busca de dinero para rodar una película de animación a Qatar, a
Emiratos Árabes, a Arabia Saudí... Y una de las personas poderosas que encontré
me propuso hacer un musical», explica el propio productor, que se preguntó ya
entonces: «¿Por qué no hacer un musical sobre la reconstrucción del reino de
Arabia Saudí, tomar la historia en el punto en el que la dejó el final de “Lawrence de Arabia?”». De hecho, aclaran, el protagonista se inspira
lejanamente en el rey Abdelaziz bin Saud (1876-1953), el primer monarca de
Arabia Saudí. El siguiente paso fue incorporar a Loriga, que en «un viaje
relámpago» a Tokyo –anécdota al margen: viajó allí para entrevistar a Murakami,
aunque nada tenga esto que ver con el musical– ya escribió un primer borrador
de la historia que entusiasmó a Gómez. Ahora van ya por la versión número 16 o
17, calculan.
«Para mí, el teatro,
y el musical en concreto, era un género nuevo, al que he sido muy aficionado,
aunque a escondidas, porque entre ciertos grupos de intelectuales está mal
visto ver “Sonrisas y lágrimas” o “El mago de Oz” –explica Ray Loriga–. Pero yo
siempre que iba a Londres o Nueva York veía alguno». Y asegura: «El espectáculo
es una fábula basada en puntos muy importantes de la historia de Arabia Saudí
y, sobre todo, en su poética». Un país, asegura, «del que nos llegan noticias
muy distorsionadas».
En escena, un amplio reparto y orquesta, con tres nombres de
peso en el mundo del musical en España: Miquel Fernández («Hoy no me puedo
levantar»), Marta Ribera («Chicago») y Julia Möller («La bella y la bestia»).
Al frente del proyecto, Gómez ha contado con un director que ya ha dado antes
en el clavo en este género. Con muy poquito –dos actores y unas sábanas–,
Víctor Conde convirtió el musical de pequeño formato «Pegados» en un éxito del
circuito «off» madrileño, y con algo más –bueno, bastante más–, demostró con
«Los miserables» que también sabía medirse con productos comerciales. Conde
asegura que la historia tendrá «humor, aventura y romance, pero además una
parte muy poética». Y subraya sobre el texto de Loriga: «Los actores me decían:
qué bonito cómo hablamos, parece que estemos haciendo un Shakespeare». Aunque
le faltaba algo de «carpintería teatral». Ése ha sido su trabajo: «Estamos
haciendo casi una película de aventuras de los años 80: manejamos referencias
como “La princesa prometida”, “En busca del arca perdida”, y los clásicos de
los 30 de Errol Flynn... Cuando tuvimos
eso claro, fue muy fácil ir hacia esa fórmula». Eso sí, los caballos no serán
reales: «Desde el principio sabíamos que no queríamos eso. Ya he trabajado con
caballos de verdad antes... y sé cómo huele el escenario», bromea el director.
«Aquí estamos haciendo teatro... y en formato musical». No copiarán tampoco la
enorme marioneta, el referente más cercano y aplaudido, del montaje londinense
de «War Horse». Era demasiado obvio. Conde ha apostado por un caballo «humano»
formado por dos bailarines. «Nunca jugamos a que eso fuera un caballo real, y
los actores lo saben. Lo presentamos con la música», explica el director. Y
Loriga matiza: «Necesitábamos algo que perteneciese al territorio del sueño».
De la misma manera, la escenografía no será grandilocuente
ni cambiará según la historia viaje del desierto y los mercados árabes a la
sociedad victoriana de Londres en su segunda parte, sino que jugará a la
sugestión con una única ambientación palaciega pero abierta.
Cuándo: del 5 de
diciembre al 6 de enero de 2013. Dónde: Teatros del Canal. Madrid. Cuánto: de 25 a 65 euros. Tel. 91 308 99 99.
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