23 de juliol 2008

El renacer del Teatro Leal


La inauguración del emblemático edificio cultural de Aguere está prevista para el próximo 18 de septiembre

Interior del teatro, donde se puede apreciar la rehabilitación final del patio de butacas y anfiteatro. Imagen de uno de los tres camerinos colectivos que componen la Casa Polier. Imagen de la fachada delantera recién restaurada del emblemático teatro. / f. p.

LUCÍA G. LIÉTOR
LA LAGUNA

Como reza el dicho en el mundo de la farándula: "El espectáculo debe continuar". Después de un largo retardo, concretamente 18 años, el Teatro Leal de La Laguna ha sido remodelado casi por completo, como se pudo verificar ayer en una visita guiada destinada a los medios de comunicación. Para abrir boca, la alcaldesa, Ana Oramas, anunció que antes de inaugurar el edificio se organizarán jornadas de puertas abiertas durante dos meses, permitiendo así a todos los ciudadanos que lo deseen recorrer las nuevas dependencias del eficicio. Una vez inaugurado, habrá guías especializados en la historia del teatro durante todo el día, para que los turistas puedan visitarlo por dentro y contemplar la vista panorámica de todo el casco histórico desde la azotea del edificio.

La alcaldesa de La Laguna quiso dar gracias, en especial, a una familia lagunera propietaria de la colección de pinturas de López Ruiz, que estaban en el cine de Güímar. El próximo viernes harán una donación oficial al Ayuntamiento. Al acto en el Teatro Leal asistieron, además de Ana Oramas, el presidente del Cabildo Insular de Tenerife, Ricardo Melchior; la consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, Milagros Luis; la directora general de Arquitectura y Política de Vivienda del Ministerio de Vivienda, Asunción Romero, y el subdelegado del Gobierno en la provincia, José Antonio Batista. "Es una enorme satisfacción, ya que es una de las heridas que tiene el casco histórico junto con la Catedral, las ruinas de San Agustín y el Obispado, que vamos encaminando poco a poco", dijo Oramas.

Un poco de historia.

La construcción original del teatro data del 13 de julio 1912. La obra fue encargada por Antonio Leal Martín, un hombre de 30 años con una importante fortuna. El encargado de los planos y el proyecto fue el arquitecto Antonio Pintor. Gracias a la pericia de su autor la Laguna cuenta hoy en día con este emblemático recinto, que tanto significado tiene para la ciudad.

El edificio tiene un estilo claramente ecléctico, corriente arquitectónica cuya principal característica reside en la combinación de dos o más estilos arquitectónicos en una nueva estructura, y que a su vez resulte algo nuevo, con características de las corrientes que toma, pero a la vez formándose otra nuevas. Se trata de una estructura abovedada con una fachada de dos plantas simétricas, en la que resaltan los dos torreones que proporcionan al teatro porte.

El Teatro Leal fue inaugurado con motivo de la Fiesta de Las Hespérides, convirtiéndose por excelencia en el mayor centro cultural de la Ciudad de los Adelantados. En su interior acogió durante muchos años espectáculos florales, comedias musicales, representaciones teatrales, locales e internacionales, y contó con la participación de grandes compañías de cómicos. Incluso adquirió el papel de sede de las primeras proyecciones cinematográficas de La Laguna. En los años setenta el teatro cambia de propietario, y lo adquiere la banca Melo, con la intención de que sea derruido y convertido en viviendas. A principios de los 80, para evitar la destrucción del teatro, el ex alcalde Pedro González, y el que fuera concejal de Cultura, Leandro Trujillo, compran el edificio y reabren sus puertas en 1983. Debido a un lamentable estado por abandono el edificio volvió a cerrar en 1990.

Novedades en el teatro.

De todas las incorporaciones ejecutadas en la remodelación del edificio, destaca la creación de una nueva sala ubicada encima del techo del teatro. La sala de ensayo presenta una estructura de hierro abovedada y supone un cambio de imagen respecto a la que ofrecían las viejas planchas galvanizadas que cubrían el teatro. Contará con una capacidad de 120 personas y se destinará tanto al ensayo como a representaciones o actuaciones de menor envergadura. Lo más llamativo es que desde su exterior se observa una excelente panorámica del centro histórico de la ciudad. El acceso se hará a través de dos reformados tramos de una escalera que sustituye a antiguos espacios oscuros.

El evidente deterioro de la parte trasera ha sido mejorado, a la vez que ha habilitado la Casa Porlier como zona de camerinos para los artistas; concretamente tres camerinos colectivos con acceso directo al escenario y al foso. Abundando en el foso, dispone de una plataforma elevadora que convierte a la estructura en una nueva fila de asientos útiles en caso de necesidad. Entre otras novedades también se podrán apreciar las nuevas escaleras, los ornamentos hechos con materiales nobles, la nueva carpintería de madera y un tono blanco-leve limón en la fachada.

La restauración de las pinturas del artista López Ruiz, que embellecían el techo del teatro, ha corrido a cargo de seis profesionales del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (Cicop). En la ornamentación también destaca la serie dedicada a las Musas de las Artes Escénicas y La Interpretación, obras de Manuel Verdugo. La rehabilitación del teatro ha corrido a cargo de la dirección del arquitecto Ladislao Díaz Márquez y del aparejador Miguel Ángel Fernández Matrán. La entidad que ha ejecutados los trabajos ha sido Isolux Corsan-Covian. El 18 de septiembre, arriba el telón.