22 de juliol 2008

Shakespeare. Almagro in love

16 de juliol de 2008

POR VICENTE PEÑA
Cuando el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro se encuentra inmerso en su última semana, un halo «shakespeariano» inunda las calles de la localidad manchega. Desde el pasado 26 de junio, cuando comenzó la muestra teatral, han sido varias las compañías que han puesto en escena textos del autor inglés y el público ha podido disfrutar de varias de sus obras más universales.
Los galardonados en esta XXXI edición del festival con el premio «Corral de Comedias», los británicos Declan Donnellan y Nick Ormerod, no podían sino llevar a las tablas dos producciones de su autor más universal, con «Troilo y Crésida» y «Twelfth Night», ésta última nada menos que en ruso. Fernando Conde —quien, pese a ser uno de los grandes actores y directores teatrales españoles siempre será conocido como «el de la barba de Martes y Trece»—, puso en escena una deliciosa versión de «El Mercader de Venecia», más arriesgada aún si tenemos en cuenta que se desarrolló en un espacio inédito en el festival, la Antigua Universidad Renacentista. Pero la grandeza de William Shakespeare ha hecho que se hayan podido ver en Almagro manifestaciones artísticas de todo tipo en torno a su figura, desde narraciones orales hasta danza contemporánea. Son tan sólo un puñado de ejemplos que han venido salpicando de Shakespeare el Festival de Almagro durante esta edición.
Sin embargo, el sprint final de este homenaje casual a uno de los grandes de la literatura universal viene ahora, durante esta semana. El director del festival, Emilio Hernández, dijo ayer que esta avalancha de Shakespeare no había sido premeditada por la organización, aunque se mostró encantado porque el autor inglés «cierre» la muestra con el «Hamlet» de Juan Diego Botto. Ya en la jornada de ayer se produjeron tres de los estrenos más esperados. La compañía Teatro de Fondo se presentó con el espectáculo «Mucho ruido y pocas nueces», que la directora Vanessa Martínez definió como «la comedia más brillante» de Shakespeare. La obra, que está en cartel hoy como último día en la antigua Casa de los Miradores, en una esquina de la plaza Mayor, «tiene un texto que es una gozada; la elegimos sólo por eso, por la perfección de las situaciones, los personajes...», relató Martínez. El grupo, que ha respetado el texto original, asegura que se trata de un espectáculo «en el que la gente se lo pasa muy bien», según uno de los actores, Pablo Huertas, que encabeza un reparto de dieciséis artistas en escena con una música especialmente compuesta para la ocasión, dada la importancia que la compañía teatral concede al acompañamiento musical. La obra, que trata la guerra de sexos, (eso sí, actualizada en esta versión), se ha inspirado estéticamente en Sorolla, según Vanesa Martínez, quien dijo que se trata de «un espectáculo femenino, visual, lleno de emociones, muy amable y comprensible».
«No habla de malos tratos»
En una edición en la que se ha querido dar un protagonismo especial a la mujer y su tratamiento a lo largo de la historia teatral, el pequeño escenario del Patio de Fúcares presentó ayer —y también lo hará hoy— «La fierecilla domada». Pese a ser la quinta obra de Shakespeare que más veces ha sido traducida al español de entre las treinta y siete que se conservan del autor —únicamente precedida por «Romeo y Julieta», «Hamlet», «Macbeth» y «El rey Lear»—, el director de esta versión, Mariano de Paco, explicó que se trata de un texto poco representado en España, «quizá por la diferente valoración social que tiene la mujer en la actualidad», dijo, aunque matizó que «para nuestra fierecilla hemos puesto una especial atención en mantener toda la carga irónica que tiene el texto original».
Además, los hasta 25 euros que cuesta la entrada merecen la pena y, además, estarán bien invertidos, porque este grupo de actores ha decidido representar el texto en su integridad —se incluye el prólogo escrito por Shakespeare—, lo que le hace acercarse a las tres horas de duración. Mariano de Paco entiende esta obra como un texto teatral sobre el poder, más allá de la sumisión de una mujer a su marido, lleno de juegos, que funciona con gran ritmo y vivacidad sobre el escenario. El director quiso dejar claro que la representación «no es una historia de malos tratos», porque además existe en el montaje un gran trasfondo de psicología de personajes y de perfiles humanos que supera el hecho de que una mujer se someta al esposo. Esta «Fierecilla domada» fue también valorada como un trabajo excepcional o poco frecuente en un Shakespeare «creador de una importante galería de mujeres indómitas y hombres desalmados». Además, para el gran público, los actores principales de la obra son caras bien conocidas por todos los amantes de las sitcom españolas, como Alexandra Jiménez («Los Serrano») y José Manuel Seda («Yo soy Bea»).
Un reparto de lujo
«Hamlet» es uno de los platos fuertes del festival de Teatro Clásico de Almagro. Uno de los más esperados. Sobre unas inmensas gasas blancas que bien pueden ser una alcoba de palacio, la torre más alta del castillo o una mazmorra, Juan Diego Botto hace realidad su sueño adolescente de dirigir «Hamlet» rodeado de un reparto de lujo, en el que sobresale un actor excepcional como José Coronado, Nieve de Medina, Marta Etura y tantos otros. Sin experimentos, Botto opta en este proyecto por respetar el texto original y profundizar en el aspecto psicológico de cada uno de los personajes. Una versión de un joven director que estará en escena hasta el próximo sábado.