12 de setembre 2009

La Fira de Tàrrega abre buscando la felicidad




www.lavanguardia.es
11 de setembre de 2009

Kiku Mistu ofreció en "Compartim la llum" una parábola que se quedó sin voz 'Devoris causa' logra combinar con éxito música, cuchillos, títeres y verduras

JUSTO BARRANCO
Tàrrega

Tàrrega estuvo a punto anoche de quedarse muda. Y no por un espectáculo de mímica. La acción-cuento que abría la Fira de Teatre de Carrer de este año perdió el sonido a la mitad de la representación y por unos minutos pareció que podía no regresar. Previamente ya había habido gritos de una parte de los congregados quejándose de que no se oía en su zona, pero poco después el sonido se fue definitivamente. Por fortuna, los dioses de los que hablaba Kiku Mistu en el espectáculo de apertura fueron propicios y su voz, que imitaba a la de un chamán en lo alto de una montaña –en este caso, una suerte de mastaba– indicando el camino de la felicidad a sus acólitos, pudo proseguir con las dos parábolas de las que constaba 'Compartim la llum', que en total duró una media hora. Dos parábolas que hablaban de cómo los dioses crearon a los humanos para no sentirse solos y pensaron en esconderles la llave de la felicidad para que no se convirtieran también en dioses. Pensaron en el fondo del mar, en un pantano... pero no les pareció suficiente. Así que la escondieron... en el interior mismo de los seres humanos. La historia sirvió para que los espectadores volvieran a ser niños usando los objetos de una bolsa que se entregaba a la entrada –no llegó para todos– y que contenía desde un bote para hacer pompas de jabón a un aparato para imitar el sonido de las ranas o una bengala. Y también un cirio, con lo que el final parecía una reunión de creyentes. En la felicidad. A algunos les hizo felices y algunos otros se acercaron al cronista pidiendo: "Critiqueu-ho força". Nunca llueve al gusto de todos.

LAS RECOMENDACIONES PARA EL VIERNES

Monti rescata a los payasos clásicos
El viernes viene cargado de espectáculos por descubrir. Para empezar, a las 12, Monti & Cia presentan Classix-Klowns, un recorrido por la historia del payaso clásico con poesía, música y risas. T de Teatre i los Tigres representan a las 12 y las 23 horas Nelly Blue, dos extraños pintorescos en busca del éxito. De Quebec se podrá ver a Les Parfaits Inconnus y su ágil circo (13.30 y 21 h). La Companyia Joan Baixas presentará Zoé, innocència criminal (20 h), una niña abocada a la prostitución. Los franceses Carabosse volverán (22.30 h) con Chez Cocotte y sus locos inventos. Escarlata Circus repite Devoris causa (20 y 22.30 h) y Pan.Optikum y Efímer, Transition (21 h). Por su parte, Ponten Pie mezcla cocina y teatro en Copacabana (20 y 23 h).

Aunque para lluvia, la que le acabó cayendo al público de Fisura-2, el espectáculo que abrió el fuego en la Fira de Tàrrega a las cuatro y media de la tarde: la audiencia acabó bañada por varios cubos de agua lanzados por los al principio inocentes y casi melancólicos clowns, dotados de una divertida voz de pito apenas inteligible, calcada a la de los antiguos dibujos animados de la Disney, y que, ya desde el comienzo de la obra, repetían un mantra: "Se acabó. Se acabó, se acabó y se acabó". Pero el público no se quiso ir, y la cosa duró no la media hora programada, sino casi una. Al final, quizá hicieron desear a más de un miembro del público que se hubiera acabado en el primer minuto, aunque a cambio otros se lo pasaron de lo lindo: los zapatos y algunas prendas de los voluntarios que elegían para sus números terminaron volando a las gradas, y algunos tuvieron que acabar haciendo flexiones en el suelo por la poca fuerza demostrada. Una periodista televisiva acabó castigada repartiendo bolsas de plástico para que el público se las pusiera de sombrero. Otro espectador acabó crucificado y otra casándose con uno de los clowns: por cierto, el espectador elegido para oficiar la ceremonia fue impecable y comenzó con "nos hemos reunido aquí...".

La Compañía de Teatro Gestual de Chile abrió, pues, con un espectáculo con sus más y sus menos, pero con muchos momentos hilarantes, los cuatro días de la Fira. Y ayer le seguirían compañías como Motionhouse, que reunió a un público amplio con su danza urbana en la plaza de las Nacions sense Estat con una especie de vagón de metro en el que todo puede ocurrir, desde el amor, hasta el robo, la violencia. Carnage Productions llevó con Gign (Swat) un espectáculo para toda la familia a la plaza Major. Imitaron con gracia y accidentes a una suerte de equipo de élite policial descendiendo, de verdad, por la fachada de la iglesia. Y sin duda la delicatessen del día, a la espera de la medianoche, fue Devoris causa, de Escarlata Circus, capaces de convertir en su pequeña carpa unas zanahorias, unos pepinos, un repollo, berenjenas y espárragos en un entrañable Pinocho, de crear un musical vegetal y de bailar al ritmo de La violetera con hacha y cuchillos volando. Y todo con mucho amor y tensión sexual. Un aplauso.