08 de desembre 2007

El Entupe busca profesionalizar el teatro universitario: Juan Coba



www.elcomercio.com
26 de novembre de 2007

Juan Coba, director de las jornadas y del grupo Arawa (Guayaquil).


Redacción Guayaquil

El Encuentro de Teatro Universitario y Politécnico del Ecuador, Entupe, nació en 1996. ¿Qué buscaba?

En ese año fui a un encuentro de grupos universitarios de artes escénicas en Quevedo, que me sembró la inquietud de reproducir una actividad así en Guayaquil. Con los compañeros de Arawa (grupo que dirijo), decidimos lanzarnos al ruedo.

¿Cómo dieron con la fecha exacta para la cita?

Elegimos entre los últimos días de noviembre y los primeros de diciembre para efectuarlo, porque confluían varios factores: el 1 de diciembre es el aniversario de la Universidad de Guayaquil, a la que representamos; y en esa fecha puede hacerse una especie de balance de la producción anual.

Hoja de vida. Juan Coba

Juan Coba se formó en la década del setenta en la extinta Escuela de Teatro de la Casa de la Cultura del Guayas, dirigida por Ilonka Vargas.

En 1983 creó Arawa, pero el proyecto duró solo dos años. En 1996 Arawa vuelve a la Universidad y es su grupo oficial. Coba también dirige el Encuentro de Teatro Popular Latinoamericano, Entepola.En sus bases, el Entupe se califica como un espacio para reflexionar sobre la función del arte en las universidades. Tras once de estas jornadas anuales, ¿qué puede comentar sobre la relación entre escenario y universidad?

La actividad artística debe instaurarse en las universidades para sensibilizar a los alumnos. En las universidades existe una fractura entre ciencia y arte. El arte es el que le permite al estudiante no convertirse en un ser rígido, el que le sirve para canalizar otras urgencias. Es un verdadero medio de comunicación. Pero de eso no tienen conciencia los directivos de todas las universidades.

¿Hasta qué punto Arawa actúa o afecta en la formación de los estudiantes de la Universidad de Guayaquil? Este es un grupo cerrado, por el que no rotan sus estudiantes.

Nosotros también nos lo estamos preguntando siempre. Lo que pasa es que hace cuatro años Arawa entró a otra etapa, a la profesionalización de su actividad. Como funcionábamos a través de talleres, efectivamente pasaban varios alumnos por ahí, pero al retirarse todo se desvanecía y había que iniciar desde cero. Así, decidimos quedarnos con un cuerpo sólido que pueda profesar el teatro verdaderamente. Y, para no caer en dualidades, el año entrante abriremos un taller de teatro abierto a todos los estudiantes, que funcionará paralelamente a la actividad del grupo Arawa.

¿Y cómo se manejará?

Podrá ingresar cualquier estudiante. Lo que sí debe tener claro el aspirante es que aunque no se trate del grupo base, el taller será muy riguroso, exigente, demandante de mucha entrega y predisposición al aprendizaje.

Además del Entupe y de las mesas de reflexión entre artistas que se dan en el marco de este, ¿los grupos teatrales universitarios del país mantienen vínculos para avanzar en su profesionalización?

Sí. El Entupe, como otros festivales y encuentros, sirve para mantenernos en contacto. A través de la Asociación Nacional de Teatro Universitario y Politécnico se están elaborando seminarios de capacitación para los directores, pues debemos empezar replanteándonos qué estamos haciendo y qué herramientas tenemos.