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8 agost 2009
La sociedad musical tiene suscrito un crédito sobre el edificio de 469.000 euros que vence en el año 2023
M. J. C.
8 agost 2009
La sociedad musical tiene suscrito un crédito sobre el edificio de 469.000 euros que vence en el año 2023
M. J. C.
LLÍRIA
TEATRO. Aspecto que presenta el auditorio del histórico inmueble. /LP
TEATRO. Aspecto que presenta el auditorio del histórico inmueble. /LP
La Unió Musical de Llíria tiene un nuevo escollo en el camino para demoler el histórico teatro, que data de 1949, y su objetivo de construir un auditorio. Según los socios que luchan por proteger el edificio, la entidad tiene suscrita desde 1998 con una entidad bancaria una hipoteca que ronda los 469.000 euros, y cuyo vencimiento está previsto para el año 2023.
Según explican estos socios, la junta directiva de la Unió Musical «tendría que pedir permiso en una nueva asamblea para poder proceder a cambiar el patrimonio hipotecado o pedir un crédito para cancelarlo. Son las dos únicas vías para poder pedir permiso y proceder a la demolición», explican los contrarios a la actuación.
El último paso para derribar el teatro se dio en julio, cuando el pleno del Ayuntamiento de Llíria aprobó una modificación del PGOU para descatalogar el edificio y poder aprobar la demolición. Pero el colectivo que se opone a esta actuación para construir un auditorio de mayor capacidad cree que se ha practicado «ocultismo» y quieren conocer las razones de esta opacidad.
189 socios y músicos
El 16 de julio, el mismo día en que se aprobó por pleno la descatalogación del inmueble, un grupo de 189 socios y simpatizantes de la Unió Musical presentaron una solicitud para la celebración de una asamblea extraordinaria. El objetivo era pedir explicaciones al presidente sobre las futuras obras. «No se comunica si existe proyecto de construcción y si éste recoge en todos sus términos el anteproyecto aprobado en asamblea, se desconoce su importe y su contenido y se desconoce si se ha suscrito contrato de obra, con quién y en que términos», dicen. «Puede haber sido vulnerada la asamblea celebrada el pasado mes de diciembre, en la que se denegó autorización a la junta directiva para contratar».
La propuesta alternativa que propone el grupo de socios y músicos de la entidad contrario a la demolición «no supone en ningún caso la pérdida de subvenciones por parte de la Conselleria de Cultura, tal y como pretende hacer creer la actual dirección».
La junta de la Unió, partidaria del derribo para levantar un moderno edificio, defiende que el teatro es incómodo para los músicos, carece de accesibilidad y se encuentra muy deteriorado.
El alcalde, el popular Manuel Izquierdo, ha tratado de mediar entre ambas partes, pero ha sido imposible. La directiva liderada por José Vicente Alcaide se mantiene en que el proyecto fue aprobado por dos tercios de la asamblea en enero de 2008 y cuenta con un informe favorable de Patrimonio. El presidente de la Unió recuerda que la construcción del auditorio ya ha sido adjudicada a la firma Sedesa y que la Conselleria de Cultura ya ha reconocido 500.000 euros por las primeras facturas de una subvención que asciende a 3,5 millones.
Los partidarios de mantener el actual teatro y ampliarlo creen que si se rehabilitara supondría, «evidentemente, un coste muy inferior a su derribo y nueva construcción, que es innecesario y un auténtico despilfarro».
El próximo 8 de agosto vence el plazo tras la petición de una asamblea extraordinaria por parte de este colectivo, que cree que la junta directiva ignorará a los socios que se oponen a la demolición.