05 d’abril 2006

Hacemos un teatro que se aborda con riesgos´

el universal on line
mexic
30 de març de 2006

Sandra Licona
La compañía de Claudio Valdés Kuri trabaja con principios simples, "que producen amplias consecuencias". Cada montaje se aborda con riesgos y cuestionamientos específicos y consideran el cambio como la herramienta primordial para el desarrollo del espíritu artístico.
Cada una de sus obras, insiste el director, evita al máximo repetir modelos y hallazgos anteriores. "Al mismo tiempo, cultivamos el pulimento, a través de procesos largos de gestación".
A esta filosofía artística se debe en gran medida el éxito internacional de Teatro de Ciertos Habitantes. Su afán perfeccionista los ha llevado, por ejmplo, a presentar El automóvil gris en el idioma de cada país en que se exhibe, "lo cual implica un trabajo enorme, pero que te permite un acercamiento único con la gente, la hemos hecho en alemán, portugués y japonés. Todos los actores nos aprendemos la obra en el idioma que corresponda".
El nombre de Teatro de Ciertos Habitantes tiene varias lecturas, pero esencialmente tiene que ver con que la compañía convoca para sus producciones a "ciertos habitantes", no tienen que ser actores o bailarines, en todos los casos han tenido gente que en su vida ha hecho teatro.
Es el caso de Fabrina Melón, coordinadora de la compañía, una afrocaribeña que trabajaba en el departamento de ventas de los yogures Yoplait y a la que Valdés Kuri conoció a bordo de un avión.
"En nuestro trabajo subyace una misión, muy personal: la idea de abrir espacios de conciencia. Si algo me ha ayudado a romper mis paradigmas es el teatro. Es una misión que el público no tiene siquiera que conocer, e intentamos llevarla a cabo con riesgo y calidad".
En una ocasión la compañía puso un anuncio en el periódico solicitando personal y uno de los requisitos era que los interesados tuvieran buen humor, un elemento que también ha sido vital en cada una de sus producciones.
"Para ninguna de las obras imponemos un género, en todo caso lo van marcando los actores, pero el humor y la ironía en el espacio artístico siempre tiene sentido, aunque esta última no aplica en la vida diaria, al menos para mí, porque la ironía siempre lleva separación o descalificar al otro, pero en el arte ´sobremocionalizamos´ la vida".
Respecto a lo que lo llevó a romper con el teatro tradicional, Claudio Valdés Kuri señala que él se siente más cercano al movimiento de la plástica mexicana en el siglo XX, que sobre todo estuvo caracterizada por dos conceptos: creación y destrucción o ruptura.
"El pintor no sólo rompe con sus antecesores también lo hace con sus contemporáneos y consigo mismo, creo que este movimiento es el más cercano al teatro de búsqueda, que es el que lleva a cabo nuestra compañía."
El director de Teatro de Ciertos Habitantes estudió para director de cine en el Centro de Capacitación Cinematográfica, donde se especializó también en el género documental, que a la larga ha influido notablemente su trabajo escénico.
"Mis amigos dicen que mi teatro está en deuda con el cine, aunque yo creo haberla saldado con El automóvil gris, donde se nota mi gusto por la pantalla grande. Es una obra donde la dramaturgia se genera a partir de la película del mismo nombre."