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27 de juny de 2008
La cantante de fados Mísia y los actores argentinos Marilú Marini y Ángel Pavlovsky protagonizaron un espectáculo deslucido que defendieron con empeño
Barcelona. (Agencias).-
El delegado de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí, defendió hoy que el espectáculo 'Història d'un soldat' inaugurase anoche el Festival Grec, después de que recibiera algunos silbidos de parte del público.
La obra, dirigida por Nigel Lowery y Amir Hosseinpour, fue adaptada y creada especialmente para abrir el certamen de verano, que en este año llega a la edición XXXII.
Preguntado por los periodistas tras la presentación de la jornada 'Montjuïc de Nit', Martí aseguró que la obra "tiene todos los ingredientes" que marcan el estilo del festival y que la hacían "merecer del todo" que estuviera en su inauguración.
"Cuando uno arriesga, hay gente que le convence más y gente menos", sostuvo el delegado, que definió el festival como un espacio "de creación" que ha de producir espectáculos "que tengan la singularidad que exige" el festival.
Defendió que la obra 'Història d'un Soldat' es "un muy buen proyecto" que tiene "unas calidades musicales, pero también literarias", y dijo que tiene un texto "fantástico" que permite "una lectura contemporánea".
Sin embargo, reconoció la complicación para poner en escena una obra de una calidad "indiscutible" aunque "poco conocida", montada con "pobreza de recursos" siguiendo la lógica del propio espectáculo.
Abucheos en la inauguración del Grec
Con abucheos para los autores y aplausos para los actores quedó anoche inaugurado el Festival de Barcelona Grec, que abrió su trigésimo segunda edición con "Història del Soldat", una relectura contemporánea de la obra de Igor Stravinsky, especialmente creada para la ocasión.
La cantante de fados Mísia y los actores argentinos Marilú Marini y Ángel Pavlovsky protagonizaron un espectáculo deslucido que defendieron con empeño, sobre todo Marini, en el papel del diablo. Las tres bailarinas y los siete músicos del Grupo Instrumental Barcelona 216, dirigidos por Virginia Martínez, también se llevaron los poco entusiastas aplausos del público, que no premió así a los autores del espectáculo.
Al final de la obra salieron al escenario del anfiteatro al aire libre los creadores del espectáculo: el británico Nigel Lowery y el iraní Amín Hosseinpour, habituales en los teatros de la ópera europeos, pero poco conocidos en España, que recogieron los pitidos de la audiencia. En francés, con subtítulos en catalán y en castellano y en forma de cuento narrado por Mísia, "História del Soldat" volverá a representarse hoy y mañana. La puesta en escena minimalista de Amín Hosseinpour, con una especie de castillo de cartón, tampoco convenció demasiado en un espectáculo que seguramente hubiera quedado más lucido en un espacio más íntimo. El montaje fue presentado como una declaración de intenciones que marca la línea del festival, con un elenco construido sobre una idea de artistas de procedencias diversas para concitar en el público "curiosidad y sorpresa", según el director artístico del Grec, Ricardo Szwarcer.
Estrenada en 1918 en el exilio suizo de Stravinsky, la obra original está inspirada en cuentos extraídos del folclore ruso y construye con ellos una historia universal con tintes propios del mito de Fausto. Narra la vuelta a casa de permiso, con la guerra aún en marcha, de un soldado que anda acompañado por su violín (Ángel Pavlovsky) y la aparición en escena de un personaje, un supuesto diablo (Marilú Marini) que le ofrece riquezas a cambio de quedarse con el instrumento.
Poco antes del recibimiento deslucido del espectáculo inaugural, el Grec abrió con aplausos para el crítico Gonzalo Pérez de Olaguer (1936-2008), recientemente desaparecido, cuyo nombre, proyectado en el escenario, presidió las palabras de una joven periodista, que agradeció en nombre de la profesión sus "más de 40 años de periodismo generoso con las artes escénicas".
En primera fila, el conseller de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalitat, Joan Manuel Tresserras; el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu; el ex presidente de la Generalitat Pasqual Maragall; el presidente de CiU, Artur Mas, y el delegado de Cultura del ayuntamiento, Jordi Martí. El anfiteatro al aire libre de la montaña barcelonesa de Montjuïc se convertirá en el epicentro artístico del festival de verano Grec de Barcelona, y desde anoche y hasta el 2 de agosto acogerá más de la mitad del aforo total disponible y será el escenario de una 'noche blancà de acceso gratuito, el 5 de julio. El Grec ofrece este verano una cartelera de 57 espectáculos, 23 de ellos producciones teatrales, 11 espectáculos de danza y 23 actuaciones musicales.
27 de juny de 2008
La cantante de fados Mísia y los actores argentinos Marilú Marini y Ángel Pavlovsky protagonizaron un espectáculo deslucido que defendieron con empeño
Barcelona. (Agencias).-
El delegado de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí, defendió hoy que el espectáculo 'Història d'un soldat' inaugurase anoche el Festival Grec, después de que recibiera algunos silbidos de parte del público.
La obra, dirigida por Nigel Lowery y Amir Hosseinpour, fue adaptada y creada especialmente para abrir el certamen de verano, que en este año llega a la edición XXXII.
Preguntado por los periodistas tras la presentación de la jornada 'Montjuïc de Nit', Martí aseguró que la obra "tiene todos los ingredientes" que marcan el estilo del festival y que la hacían "merecer del todo" que estuviera en su inauguración.
"Cuando uno arriesga, hay gente que le convence más y gente menos", sostuvo el delegado, que definió el festival como un espacio "de creación" que ha de producir espectáculos "que tengan la singularidad que exige" el festival.
Defendió que la obra 'Història d'un Soldat' es "un muy buen proyecto" que tiene "unas calidades musicales, pero también literarias", y dijo que tiene un texto "fantástico" que permite "una lectura contemporánea".
Sin embargo, reconoció la complicación para poner en escena una obra de una calidad "indiscutible" aunque "poco conocida", montada con "pobreza de recursos" siguiendo la lógica del propio espectáculo.
Abucheos en la inauguración del Grec
Con abucheos para los autores y aplausos para los actores quedó anoche inaugurado el Festival de Barcelona Grec, que abrió su trigésimo segunda edición con "Història del Soldat", una relectura contemporánea de la obra de Igor Stravinsky, especialmente creada para la ocasión.
La cantante de fados Mísia y los actores argentinos Marilú Marini y Ángel Pavlovsky protagonizaron un espectáculo deslucido que defendieron con empeño, sobre todo Marini, en el papel del diablo. Las tres bailarinas y los siete músicos del Grupo Instrumental Barcelona 216, dirigidos por Virginia Martínez, también se llevaron los poco entusiastas aplausos del público, que no premió así a los autores del espectáculo.
Al final de la obra salieron al escenario del anfiteatro al aire libre los creadores del espectáculo: el británico Nigel Lowery y el iraní Amín Hosseinpour, habituales en los teatros de la ópera europeos, pero poco conocidos en España, que recogieron los pitidos de la audiencia. En francés, con subtítulos en catalán y en castellano y en forma de cuento narrado por Mísia, "História del Soldat" volverá a representarse hoy y mañana. La puesta en escena minimalista de Amín Hosseinpour, con una especie de castillo de cartón, tampoco convenció demasiado en un espectáculo que seguramente hubiera quedado más lucido en un espacio más íntimo. El montaje fue presentado como una declaración de intenciones que marca la línea del festival, con un elenco construido sobre una idea de artistas de procedencias diversas para concitar en el público "curiosidad y sorpresa", según el director artístico del Grec, Ricardo Szwarcer.
Estrenada en 1918 en el exilio suizo de Stravinsky, la obra original está inspirada en cuentos extraídos del folclore ruso y construye con ellos una historia universal con tintes propios del mito de Fausto. Narra la vuelta a casa de permiso, con la guerra aún en marcha, de un soldado que anda acompañado por su violín (Ángel Pavlovsky) y la aparición en escena de un personaje, un supuesto diablo (Marilú Marini) que le ofrece riquezas a cambio de quedarse con el instrumento.
Poco antes del recibimiento deslucido del espectáculo inaugural, el Grec abrió con aplausos para el crítico Gonzalo Pérez de Olaguer (1936-2008), recientemente desaparecido, cuyo nombre, proyectado en el escenario, presidió las palabras de una joven periodista, que agradeció en nombre de la profesión sus "más de 40 años de periodismo generoso con las artes escénicas".
En primera fila, el conseller de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalitat, Joan Manuel Tresserras; el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu; el ex presidente de la Generalitat Pasqual Maragall; el presidente de CiU, Artur Mas, y el delegado de Cultura del ayuntamiento, Jordi Martí. El anfiteatro al aire libre de la montaña barcelonesa de Montjuïc se convertirá en el epicentro artístico del festival de verano Grec de Barcelona, y desde anoche y hasta el 2 de agosto acogerá más de la mitad del aforo total disponible y será el escenario de una 'noche blancà de acceso gratuito, el 5 de julio. El Grec ofrece este verano una cartelera de 57 espectáculos, 23 de ellos producciones teatrales, 11 espectáculos de danza y 23 actuaciones musicales.