14 de setembre 2008

Crecer o morir

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2 de setembre de 2008

Urones de Castroponce cierra la duodécima edición de su Festival de Teatro Alternativo con el incremento de funciones, fechas y público

A. CORBILLÓN
VALLADOLID

DATOS DEL FESTIVAL
Espectáculos: Once obras de todos los géneros (musicales, clown, danza, calle, interior).
Estrenos: Dos montajes (Jara Producciones, con 'Destellos' y Azar Teatro, con 'Clara y Daniel').
Países: Obras de compañías de España y Portugal.
Espectadores: Más de 3.000 (población de Urones: 150 habitantes).
Oferta complementaria: Curso de interpretación actoral (Pep Vila, de Els Joglars) y exposición (Luis Moro).
Presupuesto: 51.100 euros (ayuntamiento 18.100), Diputación de Valladolid (15.000), Junta de Castilla y León (10.000), Ministerio de Cultura (6.000) y Caja España (2.000). El reto quedó establecido en la décima edición para el Festival de Teatro Alternativo de Urones de Castroponce (FETAL) hace dos años. Era una de esas cifras simbólicas que invitan a echar la vista atrás y, sobre todo, hacia adelante. En una década parecía cumplido el sueño imposible de consolidar un festival de teatro veraniego en un pueblo con menos población que muchas comunidades de vecinos en cualquier barrio: Urones apenas tiene 150 habitantes. También los reporteros de la prensa nacional necesitaron un buen mapa de Castilla y León para ubicar este pueblito del norte de Valladolid. Avanzar o dejarlo estar. Ese era el dilema.

«Sí que hemos crecido en todo -resumía anoche el alcalde de Urones y director del festival, Raúl Gómez Paniagua-. Hemos traído más espectáculos que nunca (once), hemos tenido tres días de programas dobles y ha llegado la primera compañía extranjera». Es cierto que al Festival de Teatro Alternativo de Urones ha llegado la primera compañía extranjera con los portugueses Teatro en Branco, lo que abre la posibilidad de que, en futuras ediciones, «lleguen espectáculos de Francia o Alemania, aunque sabemos que no podemos traer grupos de Australia», asegura con los pies en el suelo el director del festival.
Los espectáculos que cerraron anoche el FETAL hablaban del poder viajero de las artes escénicas. 'Oula umplute', de Teatro Che y Moche, fue una divertida y valiente miscelánea entre un concierto cíngaro y el teatro musical. El lenguaje universal de las músicas del mundo para contar el entierro del abuelo de una banda de músicos ambulantes. Precisamente, 'Miscelánea' (Calle 9 Producciones) se titulaba el espectáculo anterior, que congregó en la tarde de ayer por varias calles del pueblo a un grupo de actores inmigrantes.
Compañía fetiche
El festival se abrió hace dos semanas con la actuación de la compañía fetiche del festival. Alkimia 130, radicados en Palencia y que han crecido y madurado a la par que la aventura colectiva de Urones, representaron 'Almacandela-Calor humano'.
Entre los dos últimos espectáculos citados, otros nueve, que han reunido en torno a las calles de esta localidad de Tierra de Campos y de su teatro, el Corral de Anuncia, a cerca de 3.500 espectadores. «El público ha respondido como siembre -continuó anoche con su repaso Gómez Paniagua-. Hemos ampliado la oferta a días de la semana (jueves) y nos hemos arriesgado a fechas con dos ofertas y siempre han estado ahí».
Entre ese público se nota el impacto de esta iniciativa en la comarca de Tierra de Campos, pero también la presencia de espectadores de otras provincias e incluso de Asturias que deciden pasarse por las calles del pueblo.
En los ambientes teatrales, la apuesta de Urones parece demostrar que es posible utilizar la cultura y las artes escénicas como algo más que ocio. Pero ésta es posible por la presencia en el pueblo de Raúl Gómez Paniagua, que une a su condición de alcalde, la de actor, director y profesor de teatro.
Los últimos días han sido frenéticos para este profesional que estrenó el viernes en la Feria Regional de Ciudad Rodrigo 'El último barquero' con su compañía Fabulario. Así que tuvo que multiplicarse para atender sus obligaciones como actor y como director de festival. «Organizar este festival me cuesta algo más que tiempo ya que procuro no tener funciones en estas fechas, a sabiendas de que son días fuertes en el calendario de cualquier compañía», reconoce Gómez Paniagua.
Es el encaje de bolillos que debe hacer el festival a pesar de que su presupuesto ha crecido bastante para esta edición. El reconocimiento el pasado año en la Feria Internacional de Huesca (Premio a la Programación más Innovadora), ha multiplicado el apoyo de las administraciones de la región, bastante más cicateras hasta ahora para apostar por un proyecto que no podía codearse con los de otras localidades de mayor tamaño. La Diputación de Valladolid ha triplicado en un solo año su ayuda (15.000 euros), lo que también ha 'estirado' el cheque de la Junta, que llega a los 10.000.
Más implicación
Aún con los tonos del último espectáculo resonando en el Corral de Anuncia, en la dirección de FETAL ya bullen nuevas iniciativas. Entre ellas, la posibilidad de producir algún espectáculo o la edición de trabajos de investigación teatral como refuerzo de su oferta, más allá de las funciones.
Urones ofrece también la Casa del Actor que, aunque no ha sido inaugurado oficialmente, oferta nueve plazas para que las compañías que paran en Urones puedan alojarse. La posibilidad de que parte de Tierra de Campos apostara por un festival 'comarcal' es otra forma de crecimiento, aunque la idea aún no ha encontrado la comprensión en una zona no muy sobrada de actividades.