04 de juliol 2011

David y Eduardo en el teatro Lara



David y Eduardo, la comedia con más éxito en Europa y Estados Unidos, llega a España al teatro Lara de Madrid, hasta el 18 de septiembre. Exposición del fotógrafo estadounidense Robert Mapplethorpe en la Galería Elvira González, hasta el 22 de julio.

Llega por fin a España una de las obras con más éxito en Europa y Estados Unidos. David y Eduardo la pieza del dramaturgo inglés Lionel Goldstein (Londres, 1935), se acaba de estrenar en el teatro Lara, protagonizada por los actores Fernando Conde y Juan Gea. Ángel Fernández Montesinos ha realizado la versión en español.

La comedia pone en escena a los dos actores desde el principio hasta el final en un duelo que solo dos grandes del teatro podrían sostener. David, un rico hombre de negocios judío acaba de perder a su esposa. Al funeral, acude un desconocido personaje que no había sido invitado. Es Eduardo. No hace falta mayor explicación para averiguar quién puede ser. Entre ambos surgirán una gran cantidad de preguntas sobre los últimos cuarenta años, en que los tres fueron protagonistas de la misma relación.

La obra se dio a conocer para la televisión, en 1984, escogida por el mismísimo sir Lawrence Oliver para su despedida. En 1994, se estrenó la versión teatral y, poco a poco, fue extendiendo representaciones por el mundo entero. Estará en Madrid hasta el 18 de septiembre.
En la Galería Elvira González se expone, por primera vez en España, la obra del fotógrafo estadounidense Robert Mapplethorpe que nació en 1946 y murió en 1989, a los 42 años, de SIDA. La selección, realizada por Pedro Almodóvar, recoge 28 fotografías de distintas épocas desde 1976 a 1989, impresas en gelatina de plata y por procedimiento aditivo. La muestra forma parte del Festival Off Photoespaña 2011.

La obra de Mapplethorpe ofrece una visión plástica del cuerpo humano, en concreto del cuerpo masculino, motivada por la condición homosexual del fotógrafo. Estas fotografías, y los retratos que hacía a actores porno y modelos, despertaron una gran controversia en la América más conservadora y en el medio católico del que procedía el artista.

Considerado como uno de los autores emblemáticos de la segunda mitad del siglo XX, su obra está en Nueva York, en la Fundación que lleva su nombre y es de donde procede la obra expuesta en la galería Elvira González. El recorrido se inicia con el autorretrato de 1988, los ojos de Mapplethorpe, que te miran fijamente al entrar y te sumergen en su mundo. Luego se observan cuerpos encadenados en tensión dentro de minúsculos espacios.

Sus fotografías también incluyen sensuales y delicadas flores, algunas de intenso colorido, (en la exposición “Tulip”, de 1988) orquídeas en primer plano, clásicos desnudos que se asemejan a esculturas griegas, retratos de artistas famosos, en los que domina el blanco y negro. Se adivina la perversidad, algo de masoquismo en los pinchos de las flores. Las fotografías en color son obras únicas, mientras que las otras fotografías tienen una tirada de entre siete y quince ejemplares. Nos preguntamos, al ver la exposición, ¿cómo es posible que la fotografía en primer plano de un pétalo de una flor, pueda hacernos pensar en la sexualidad? Que se lo pregunten a Mapplethorpe que, con su cámara, consiguió retratar el subconsciente, las fantasías del ser humano.

publicat per
Jacinta Cremades
www.elimparcial.es
15 de juny de 2011