09 de juny 2006

Els Joglars presenta, el viernes y sábado, su último montaje teatral "En un lugar de Manhattan"


teleprensa
7 de juny de 2006

Un pasaje de la obra de Els Joglars

ROQUETAS DE MAR.-
La compañía de teatro Els Joglars presenta este fin de semana en Roquetas de Mar, la obra En un lugar de Manhattan, en la que recupera los valores del Quijote original de Cervantes en medio de la «posmodernidad» y «pseudovanguardia». Se realizará una representación el viernes y otra el sábado a las diez de la noche en el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar. El precio de las entradas es de 25 euros en la zona A, 22 euros en la zona B y 20 euros en la zona C.El rescate que la compañía ha hecho de las figuras del Quijote y de Sancho no pretendía ser una crítica al resto de adaptaciones que se han realizado de la obra de Miguel de Cervantes con motivo del cuarto centenario de su publicación, «aunque tal vez sí se transmita la ironía respecto a los montajes modernos, a las cosas vanguardistas, a los tecnicismos ingleses en el teatro y a esas cosas», señalan desde la compañía.En la obra se pueden encontrar los mismos elementos que en la novela, como el drama, la ironía, las risas, la comicidad, el patetismo e, incluso, algunas batallas, todo ello en una adaptación teatral «basada en la interpretación», en la que sobre todo se ha buscado «la naturalidad aparente». La mayor dificultad con la que la compañía se encontró a la hora de afrontar el reto de traer al presente el personaje del Quijote fue que «hoy en día no existe la figura que refleja Cervantes en su novela», lo cual preocupaba a Els Joglars porque «no pensábamos hacer un montaje arqueológico con aparejos propios de la época, sino un montaje actual».La compañía encontró a sus particulares Quijote y Sancho en dos fontaneros que en la obra van a arreglar una gotera a un teatro en el que una joven y afamada directora argentina intenta crear un moderno Quijote. En un lugar de Manhattan tiene como protagonistas a dos fontaneros escapados del frenopático de San Blas que van por las casas «desfaciendo» entuertos técnicos y humanos. El montaje pretende abrir una reflexión sobre la desaparición en España de los valores quijotescos y sobre la marginación de que son víctimas quienes todavía se atreven a encarnar ese espíritu.Albert Boadella, explica que “asombra constatar como no queda un solo vestigio Quijotesco en nuestra sociedad contemporánea. Por más que nos esforcemos en buscar residuos de aquel pasado, llegaremos pronto a la conclusión que en muy pocas décadas han desaparecido las huellas de algunos temples que en España habían perdurado durante siglos. Aquella herencia estilística y moral, mezcla de ideales góticos y caballerosidad cristiana, no solo ha dejado de tener vigencia, sino que resulta imposible captar hoy analogías con el entorno inmediato”.Boadella señala que “la extinción de la España cervantina, ha propiciado que el ejército de acomplejados militantes de la modernidad escénica no haya escatimado esfuerzos para convertir a Alonso Quijano en un mindunguis cualquiera, según el capricho del aspirante a genio.
Bajo el patrocinio de lo contemporáneo, los fabricantes de artificios, con la insolencia que los caracteriza, han invadido los eventos del IV Centenario, implantando apócrifos al por mayor. A pesar de la diáfana claridad con que Cervantes retrata el personaje, resulta sorprendente constatar la tenaz obstinación actual para endosarle a su cargo toda clase de gansadas”.
Boadella, director de Els Joglars explica que “nuestro empeño, nos sitúa fuera de la factoría vanguardista pero tampoco hacemos ningún esfuerzo en demostrar lo contrario. En la era de la informática y la clonación ¿No es disparatada quimera jugar ante un puñado de ciudadanos con la pretensión de reproducirles miniaturas de la vida pasada? Pues bien, para preparar semejante simulación hemos empleado casi un año de nuestra vida.
En este aspecto, nos sentimos vinculados al retrato cervantino sobre la realidad, la ficción, el desvarío o la cordura. Además, se da la paradoja que desde la escena reproducimos acciones fingidas, pero que a menudo consiguen provocar emociones auténticas, incluso mucho más intensas que la propia realidad”.En el reparto de esta obra, dirigida por Albert Boadella, por orden de aparición: Xavier Boada (Narciso), Xavi Sais (Raúl), Dolors Tuneu (Emma), Jesús Agelet (Saturnino), Minnie Marx (Peggy), Francesc Pérez (Paco), Pilar Sáenz (Gabriela Ossini), Ramón Fontseré (Don Alonso) y Pep Vila (Sancho).