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1 d’agost de 2008
El festival logra el 57% de ocupación y alcanza un acuerdo de cooproducción con Aviñón
Josep Maia Pou interpretando a Orson Welles.
(Foto: EL MUNDO)
NÚRIA CUADRADO
BARCELONA.-
Quizás era envite, pero no farol. Y ahora, con todas las cartas ya repartidas, presumen de haber ganado, si no la partida, por lo menos la mano. Los responsables del Festival de verano Grec de Barcelona, a punto de bajar el telón de la presente edición, se han mostrado satisfechos de las cifras de venta de localidades -el 57% de ocupación de pago, con 66.448 entradas vendidas- logradas en un año en que se ha consolidado un cambio de modelo de programación que, apuntaron, ha comportado un cartel que algunos han definido "de riesgo" y otros han caracterizado por su falta de rostros conocidos por el gran público.
Y, como evidencia indiscutible de que el nuevo modelo les está funcionando, anunciaron la colaboración que iniciarán el próximo año con el festival de más prestigio de Europa, Aviñón. Y es que han llegado con ellos -y también con los festivales de Atenas y Estambul- a un acuerdo de coproducción que se materializará ya durante el próximo verano en un espectáculo de creación internacional que se presentará en el escenario del anfiteatro Grec.
Pese a que el 57% de ocupación conseguido en la edición de este verano está un 1% por debajo del récord logrado en 2007, tanto el director del Grec, Ricardo Szwarcer, como el Delegado de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí, han apuntado que la caída es mínima y que el nivel logrado en esta edición es superior en cinco puntos a la media lograda por los teatros de la ciudad durante el primer semestre del año y también al promedio de ocupación logrado por el Grec en sus ediciones entre 2000 y 2006. Evidentemente, el espacio que más público -27.906 entradas- ha logrado -porque es, además de cabeza de cartel, el de mayor aforo- ha sido el Grec, aunque también ha sido en el anfiteatro de Montjuïc donde más se han notado los efectos del cambio de modelo: se han programado menos conciertos de música popular -es decir, pop o rock- que tienen tirón evidente de público. "En Barcelona, actualmente, la oferta de festivales y conciertos ya es muy extensa", ha argumentado Jordi Martí.
Los cambios en la programación musical -que se traducen en una clara apuesta por la clásica- es una de las evidencias en ese cambio de modelo que, según Szwarcer, también se materializa en una mayor presencia de la danza -siete espectáculos de danza, con un 67% de ocupación- y del circo dedicado al público familiar, propuesta que se ha confirmado como una de los grandes triunfadoras en el ránking de público: 79% de entradas vendidas.
"No queremos que el Grec sea un laboratorio de ensayo de espectáculos para la siguiente temporada ni tampoco una repartidora de subvenciones", ha explicado Szwarcer parte de la ideología que se esconde en el cambio de modelo, a la vez que añadió que es consciente de que esta nueva orientación no es compartida por todo el sector profesional catalán. "Hay quien opina que el Grec sólo debería dedicarse a programar espectáculos catalanes, sin apuntar referencias internacionales", recordó el director del Grec algunas de las críticas recibidas en las últimas semanas.
1 d’agost de 2008
El festival logra el 57% de ocupación y alcanza un acuerdo de cooproducción con Aviñón
Josep Maia Pou interpretando a Orson Welles.
(Foto: EL MUNDO)
NÚRIA CUADRADO
BARCELONA.-
Quizás era envite, pero no farol. Y ahora, con todas las cartas ya repartidas, presumen de haber ganado, si no la partida, por lo menos la mano. Los responsables del Festival de verano Grec de Barcelona, a punto de bajar el telón de la presente edición, se han mostrado satisfechos de las cifras de venta de localidades -el 57% de ocupación de pago, con 66.448 entradas vendidas- logradas en un año en que se ha consolidado un cambio de modelo de programación que, apuntaron, ha comportado un cartel que algunos han definido "de riesgo" y otros han caracterizado por su falta de rostros conocidos por el gran público.
Y, como evidencia indiscutible de que el nuevo modelo les está funcionando, anunciaron la colaboración que iniciarán el próximo año con el festival de más prestigio de Europa, Aviñón. Y es que han llegado con ellos -y también con los festivales de Atenas y Estambul- a un acuerdo de coproducción que se materializará ya durante el próximo verano en un espectáculo de creación internacional que se presentará en el escenario del anfiteatro Grec.
Pese a que el 57% de ocupación conseguido en la edición de este verano está un 1% por debajo del récord logrado en 2007, tanto el director del Grec, Ricardo Szwarcer, como el Delegado de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí, han apuntado que la caída es mínima y que el nivel logrado en esta edición es superior en cinco puntos a la media lograda por los teatros de la ciudad durante el primer semestre del año y también al promedio de ocupación logrado por el Grec en sus ediciones entre 2000 y 2006. Evidentemente, el espacio que más público -27.906 entradas- ha logrado -porque es, además de cabeza de cartel, el de mayor aforo- ha sido el Grec, aunque también ha sido en el anfiteatro de Montjuïc donde más se han notado los efectos del cambio de modelo: se han programado menos conciertos de música popular -es decir, pop o rock- que tienen tirón evidente de público. "En Barcelona, actualmente, la oferta de festivales y conciertos ya es muy extensa", ha argumentado Jordi Martí.
Los cambios en la programación musical -que se traducen en una clara apuesta por la clásica- es una de las evidencias en ese cambio de modelo que, según Szwarcer, también se materializa en una mayor presencia de la danza -siete espectáculos de danza, con un 67% de ocupación- y del circo dedicado al público familiar, propuesta que se ha confirmado como una de los grandes triunfadoras en el ránking de público: 79% de entradas vendidas.
"No queremos que el Grec sea un laboratorio de ensayo de espectáculos para la siguiente temporada ni tampoco una repartidora de subvenciones", ha explicado Szwarcer parte de la ideología que se esconde en el cambio de modelo, a la vez que añadió que es consciente de que esta nueva orientación no es compartida por todo el sector profesional catalán. "Hay quien opina que el Grec sólo debería dedicarse a programar espectáculos catalanes, sin apuntar referencias internacionales", recordó el director del Grec algunas de las críticas recibidas en las últimas semanas.