
19 abril de 2009
www.lasprovincias.es
El Festival de Magia reúne en su segunda edición a 10 magos de fama internacional
VICENT GRANEL
VILA-REAL
Los más pequeños disfrutaron de espectáculos sorprendentes.
La plaza Mayor de Vila-real se convierte en el epicentro de la magia por unos días.
<<>> "Nada por aquí, nada por allá". Quizás esta ha sido la frase más escuchada del fin de semana en las calles de Vila-real con la celebración del II Festival de Magia que ha llevado a la población a diez magos venidos desde todos los puntos del planeta: Francia, Estados Unidos, China y España. En su segunda edición el festival de magia ha ganado en calidad pero, sobre todo, en espectáculo, con los números que han presentado los magos participantes.
La celebración de esta nueva edición del festival de magia confirma a Vila-real como la ciudad de los espectáculos de calle. Una apuesta que lidera el Festival de Teatre de Carrer, que veinte años después de su nacimiento ha convertido a la ciudad de La Plana Baixa en un referente en el mundo teatral, y al que ahora acompañan iniciativas como el Festival de Magia, el Solstici o el Festival Carrers dels Músics.
Estos cuatro eventos, que se celebran en diferentes épocas del año, convierten las calles de Vila-real y algunas de sus instalaciones culturales en polo de atracción para cientos de visitantes e imprimen un sello propio como reclamo turístico. A lo largo de este año se prevé celebrar la segunda edición del Solstici y de la Trobada de Bandes de Carrer para consolidar la marca de Vila-real como ciudad de la cultura.
A estas iniciativas culturales a pie de calle, se suma el extenso programa de verano dentro del ciclo L'Estiu a l'Ermita, otro referente para quienes quieran conocer un Vila-real más cercano y cultural.
Volviendo al Festival de Magia, su segunda edición ha logrado traer en su segunda edición a ilusionistas de fama mundial. La Gala Internacional de Magia puso ayer el punto y final a dos días repletos de magia en la población. El público ha podido disfrutar de los trucos de cartas, desapariciones, monedas en la oreja pero, sobre todo, ilusiones, que son lo que transmite la magia a los más pequeños, y a los más grandes.
La plaza Mayor volvió a ser el epicentro del festival con los espectáculos en la calle, durante la tarde del viernes y todo el día de ayer, cuando el mal tiempo amenazó con frustrar los espectáculos. Al final, los juegos de manos permitieron que la gente participara activamente en los trucos, convirtiéndose así en un mago más en los números preparados por los ilusionistas.
Curiosidad sin fin
Un festival que tuvo el colofón en la Gala del Auditori donde tomaron parte seis de los diez magos participantes, entre ellos, el encargado de la dirección artística del festival, el Mago Yunke, de la Vilavella, referente en el panorama español, y que volvió a demostrar su magia a todo el público. La curiosidad llegó con la magia china de Huang Zheng, y con los pájaros que sacaba de su chistera el francés Arno, como cacatúas, guacamayos o cotorras.
El certamen tenía previsto acabar sobre las doce y media de la noche, con un número de escapismo, y el más esperado por los vecinos de Vila-real. Para ello, el público se debía trasladar hasta la plaza de Sant Pasqual, donde el mago Civi-Civac presentaba la Gran Evasión, un número en el que el ilusionista se colocaba encadenado y atado de pies y manos dentro de una caja sellada. Encima de él pendía un coche de una cuerda ardiendo, con lo que peligraba la vida del artista si no lograba desatarse y escapar de la cámara antes de que cayera el coche. A pesar del mal tiempo de toda la jornada del sábado, al cierre de esta edición no se había modificado la programación y se mantenía el espectáculo.
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El Festival de Magia reúne en su segunda edición a 10 magos de fama internacional
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VILA-REAL
Los más pequeños disfrutaron de espectáculos sorprendentes.
La plaza Mayor de Vila-real se convierte en el epicentro de la magia por unos días.
<<>> "Nada por aquí, nada por allá". Quizás esta ha sido la frase más escuchada del fin de semana en las calles de Vila-real con la celebración del II Festival de Magia que ha llevado a la población a diez magos venidos desde todos los puntos del planeta: Francia, Estados Unidos, China y España. En su segunda edición el festival de magia ha ganado en calidad pero, sobre todo, en espectáculo, con los números que han presentado los magos participantes.
La celebración de esta nueva edición del festival de magia confirma a Vila-real como la ciudad de los espectáculos de calle. Una apuesta que lidera el Festival de Teatre de Carrer, que veinte años después de su nacimiento ha convertido a la ciudad de La Plana Baixa en un referente en el mundo teatral, y al que ahora acompañan iniciativas como el Festival de Magia, el Solstici o el Festival Carrers dels Músics.
Estos cuatro eventos, que se celebran en diferentes épocas del año, convierten las calles de Vila-real y algunas de sus instalaciones culturales en polo de atracción para cientos de visitantes e imprimen un sello propio como reclamo turístico. A lo largo de este año se prevé celebrar la segunda edición del Solstici y de la Trobada de Bandes de Carrer para consolidar la marca de Vila-real como ciudad de la cultura.
A estas iniciativas culturales a pie de calle, se suma el extenso programa de verano dentro del ciclo L'Estiu a l'Ermita, otro referente para quienes quieran conocer un Vila-real más cercano y cultural.
Volviendo al Festival de Magia, su segunda edición ha logrado traer en su segunda edición a ilusionistas de fama mundial. La Gala Internacional de Magia puso ayer el punto y final a dos días repletos de magia en la población. El público ha podido disfrutar de los trucos de cartas, desapariciones, monedas en la oreja pero, sobre todo, ilusiones, que son lo que transmite la magia a los más pequeños, y a los más grandes.
La plaza Mayor volvió a ser el epicentro del festival con los espectáculos en la calle, durante la tarde del viernes y todo el día de ayer, cuando el mal tiempo amenazó con frustrar los espectáculos. Al final, los juegos de manos permitieron que la gente participara activamente en los trucos, convirtiéndose así en un mago más en los números preparados por los ilusionistas.
Curiosidad sin fin
Un festival que tuvo el colofón en la Gala del Auditori donde tomaron parte seis de los diez magos participantes, entre ellos, el encargado de la dirección artística del festival, el Mago Yunke, de la Vilavella, referente en el panorama español, y que volvió a demostrar su magia a todo el público. La curiosidad llegó con la magia china de Huang Zheng, y con los pájaros que sacaba de su chistera el francés Arno, como cacatúas, guacamayos o cotorras.
El certamen tenía previsto acabar sobre las doce y media de la noche, con un número de escapismo, y el más esperado por los vecinos de Vila-real. Para ello, el público se debía trasladar hasta la plaza de Sant Pasqual, donde el mago Civi-Civac presentaba la Gran Evasión, un número en el que el ilusionista se colocaba encadenado y atado de pies y manos dentro de una caja sellada. Encima de él pendía un coche de una cuerda ardiendo, con lo que peligraba la vida del artista si no lograba desatarse y escapar de la cámara antes de que cayera el coche. A pesar del mal tiempo de toda la jornada del sábado, al cierre de esta edición no se había modificado la programación y se mantenía el espectáculo.