03 de juliol 2011
«Los actores de musicales somos como los atletas»
Estará en el Teatro de la Laboral desde el jueves hasta el domingo dando vida a una de las protagonistas del musical más celebrado del mundo
«Ganar el Nacional de Teatro por este papel me hizo sentir orgullo, pero también vergüenza porque hay artistas mejores que yo»
«Participar en 'Supervivientes' fue una anécdota, pero me ayudó a poner los pies en el suelo»
Hija de artista (su padre es Lorenzo Valverde), madre a su vez de artista (su hijo Blas participa actualmente en 'Los miserables') y hermana de artista (Loreto), Marta Valverde (Valladolid, 1963) parece haber nacido predestinada para el arte. A los catorce años, ya acompañaba sobre las tablas a su progenitor en 'El diluvio que viene'. A partir del jueves, lucirá su figura y profesionalidad en el Teatro de la Laboral, con '¡Mamma mía!', el musical que estructura las canciones del grupo sueco Abba y el de mayor éxito internacional.
-Habrá que empezar haciéndole la pregunta del millón... O de los dos millones, que han sido los espectadores que han visto '¡Mamma mía!', en Madrid... ¿Qué tiene este espectáculo para que tanta gente lo bendiga?
-O de los cuarenta millones que la han seguido en todo el mundo... Yo siempre digo que es un musical mágico. Posee todos los ingredientes, hace reír, emocionarse, llorar, bailar, soltar adrenalina... Es incluso aconsejable como terapia. Y además tiene la precisión de un reloj suizo, todas las piezas encajan a la perfección.
-Háblenos de su personaje, Tanya...
-Es un papel que es un bombón para una actriz y cantante. Tanya se define por el amor incondicional a sus amigas, es desinhibida -está divorciada de tres millonarios- y tiene mucho gancho entre los jovencitos.
-Sí, la historia de su amiga Donna (encarnado por Nina), tratando de averiguar quién es el padre de su hija, orienta acerca de una trama muy liberal. ¿Es así?
-Es muy liberal y muy natural. Es la historia que le puede acontecer a cualquiera, expuesta con sencillez y yendo al grano. Hay amor, desamor, lucha por la supervivencia, desconfianzas, dudas... ¡Cuántas mujeres solteras han tenido que hacerse cargo de un hijo!... Pero todo está concebido en clave de humor fresco, no hay nada soez -ni tampoco ñoño- y la escenografía es limpia.
-¿Cuál es el porcentaje de importancia que tienen las canciones del grupo Abba en la enorme popularidad lograda por la obra?
-Yo diría que un noventa por ciento. Sin desdeñar un guion muy divertido y bien escrito, en el que casi todo el protagonismo recae sobre mujeres, lo que no es habitual en los musicales.
-En su caso, los musicales configuran una buena parte de su carrera... Comenzó con su padre, a los catorce años, en 'El diluvio que viene'...
-Ya me gustaría tener la mitad del talento del 'patriarca' de la familia. Él es un artista de pura cepa, y nos enseñó a amar la profesión y a respetar al público como guías indispensables.
-¿Qué dificultad supone interpretar y cantar simultáneamente?
-Yo comparo a los actores musicales con los atletas. Se requiere estar en forma tanto vocal como físicamente. En 'Barnum', por ejemplo, tuve que hacer trapecio y malabares. Es muy exigente.
-Los musicales suelen estar rodeados de anécdotas. ¿Recuerda alguna?
-En una ocasión, con mi hermana, bailando claqué, Loreto se torció un tobillo. Y yo me fui al suelo también para acompañarla. Pensaron que habíamos cambiado la coreografía... En 'My fair lady', el público se reía, sin que yo comprendiera por qué, hasta que me di cuenta de que se me había quedado prendido el sujetador en la sombrilla... Hay miles de anécdotas.
-Usted participó en la edición de 2006 del programa televisivo 'Supervivientes'. ¿Qué es más arduo sobrevivir en el Caribe o en el escenario?
-La supervivencia es ardua siempre entre seres humanos (ríe). Lo más bonito es vivir de la profesión que he elegido. Aquello fue una anécdota, aunque es verdad que me ayudó a poner los pies en el suelo y tener un baño de humildad.
-En 2009, se le ha reconocido la profesionalidad con el Premio Nacional de Teatro a la mejor actriz musical por su papel en '¡Mamma mía!'. ¿Le subió la autoestima?
-Por un lado, sentí orgullo. Por otro, una cierta vergüenza de que no lo hayan obtenido artistas mucho mejores que yo. Se lo dediqué a mi padre, que nunca lo consiguió a pesar de que su mérito es mucho mayor que el mío.
publicat per
foto : Marta Valverde Cantante y bailarina de '¡Mamma mía!'
Alberto Piquero / Gijón
http://www.elcomercio.es
14 de juny de 2011
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