Rafael Imbroda Puerto
Hace poco más de un año escribía en estas mismas páginas "Gracias Bombalurina" en donde quise expresar cuántas emociones me produjo presenciar su montaje de "CABARET".
Bombalurina nos sorprende en cada nueva aventura escénica con montajes más complejos. Creí que sería muy difícil para el grupo superar aquel éxito espectacular, pero tras presenciar anoche "El MAGO DE OZ" doy fe de que lo han conseguido. Son dos obras muy distintas y quizás por ello no habrían de compararse, porque el nuevo montaje ha supuesto una explosión luz, color, sonido e imagen perfectamente coordinados que nos transportan a un mundo de fantasía y donde a todos nos hicieron niños de nuevo, frente a la tragedia del holocausto que planteaba la obra anterior.Como ellos mismos dicen en el programa de mano "pretenden crear su propia versión recogiendo lo mejor de las versiones anteriores"No es posible destacar a nadie porque todos cumplen a la perfección su cometido y el resultado es un espectáculo brillante, multicolor y sorprendente.Quizás habría que empezar por nombrar, que no destacar, repito, al equipo técnico que, en una amplia nómina, se encarga de música, vestuario, maquillaje, decorados, luces, sonido, diseño gráfico, multimedia… Equipo digno de la mejor compañía en el mejor teatro del mundo. Y todo ello con las limitaciones que supone el escenario (¿) del Teatro Nacional. No, no existe escenario y ellos se las ingenian para, ganando espacio al patio de butacas, crear un magnífico escenario donde puedan moverse con soltura el numeroso elenco de personajes que dan vida a la obra. La música, dirigida por José Mª Chamorro al frente esta vez de un número menor de músicos, sonó a la perfección. Todos ellos dirigidos por la mano, ya experta en estas lides, de JJ. Imbroda.Los actores que dan vida a los personajes de Lyman Frank Baum, magníficamente caracterizados, maquillados y con un vestuario muy estudiado y trabajado, bordan sus respectivos personajes con soltura y profesionalidad.Mabel Romero (Dorothy) lleva el peso de la obra permaneciendo en escena desde la primera escena del primer acto hasta el final de la obra. En torno a ella giran el resto de personajes en una puesta en escena dinámica. Su voz, ya de todos conocida, suena potente, armoniosa y con un perfecta vocalización que permite seguir la trama del musical.Juanjo Rojas (Espantapájaros) en su esperpéntico personaje demuestra que además de un gran actor es un gran contorsionista.Raúl Belmonte el "Hombre de Hojalata" se mueve es escena dentro de su difícil traje (una obra de arte) como un auténtico muñeco mecánico.Ángel Gallego, también con una difícil caracterización se desenvuelve con soltura en los dos estados de ánimo que presenta. Una veces es el León feroz y otras el León miedoso y pusilánime.Los tres interpretan sus números de forma magistral, pero en los del segundo acto "Sé que lo conseguiré", "Sé un león" y "Si pudiera sentir" con el coro y con Dorothy, seguido de"Nuevo día" con los cuatro personajes principales en escena, es donde creo que la obra alcanza su punto más elevado y espectacular.Mª José Ramírez, "Glinda (la Bruja Buena del Norte)" y Cesar Arrarás "El Mago de OZ" son dos de los actores habituales en las representaciones de Bombalurina que cautivan al público con su interpretación y simpatía.Mª Carmen Gálvez, la Bruja mala del Oeste, esta vez en un papel tremendamente distinto de "Cabaret", nos sigue permitiendo disfrutar de su voz y de sus dotes artísticas.¡Qué explosión de color los Muchkins! Una vez más, el vestuario, los efectos luminosos y sonoros y su perfecta coordinación escénica nos ofrecen al espectador un multicolor mosaico. Y las bailarinas, y los cuervos y tía Emma y tío Henry y la benjamina del grupo, María Imbroda fiel seguidora de las dotes maternas, todos, todos rayan a una altura estelar.En resumen, dos horas y cuarto del mejor teatro que se pueda presenciar en cualquier escenario de la capital. Comentaba en el descanso con alguien que durante muchos años ha dedicado horas y horas a esta disciplina artística, que qué tenía esta pequeña ciudad en la que apenas se ha visto teatro hasta la llegada de la actual Consejera de Cultura, que esa llama haya sido mantenida viva durante muchos años por grupos locales en cantidad y calidad (Tallaví, Arrabal, Concord, Fénix, Bombalurina…)A pesar del cansancio con el que se termina cada nueva aventura escénica después de todo un año de arreglos, adaptación y ensayos, muchos ensayos, es normal que se sientan ganas de descansar y decir ésta ha sido la última. Pero, queridos amigos de Bombalurina, vosotros ya pertenecéis al "patrimonio artístico" de la ciudad y os debéis a este público que agota el primer día que se ponen a la venta todas las localidades de las ocho funciones. De manera que os damos un mes de descanso y después a pensar en el próximo reto. Todas las obras que habéis llevado a escena han supuesto un grado de dificultad más, respecto de la anterior, por eso nada os puede detener y por eso a mí particularmente me gustaría ver en el escenario del Teatro Nacional "El Diluvio que viene" obra compleja pero con la capacidad de adaptación que tiene vuestro director J.J. Imbroda, solventará todas las dificultades. En cualquier caso, toda obra que escojáis será recibida con la misma expectación y sobre todo "Jota": NO PARES, SIGUE, SIGUE.Y termino como empecé mi artículo del pasado añoGRACIAS, BOMBALURINA
Hace poco más de un año escribía en estas mismas páginas "Gracias Bombalurina" en donde quise expresar cuántas emociones me produjo presenciar su montaje de "CABARET".
Bombalurina nos sorprende en cada nueva aventura escénica con montajes más complejos. Creí que sería muy difícil para el grupo superar aquel éxito espectacular, pero tras presenciar anoche "El MAGO DE OZ" doy fe de que lo han conseguido. Son dos obras muy distintas y quizás por ello no habrían de compararse, porque el nuevo montaje ha supuesto una explosión luz, color, sonido e imagen perfectamente coordinados que nos transportan a un mundo de fantasía y donde a todos nos hicieron niños de nuevo, frente a la tragedia del holocausto que planteaba la obra anterior.Como ellos mismos dicen en el programa de mano "pretenden crear su propia versión recogiendo lo mejor de las versiones anteriores"No es posible destacar a nadie porque todos cumplen a la perfección su cometido y el resultado es un espectáculo brillante, multicolor y sorprendente.Quizás habría que empezar por nombrar, que no destacar, repito, al equipo técnico que, en una amplia nómina, se encarga de música, vestuario, maquillaje, decorados, luces, sonido, diseño gráfico, multimedia… Equipo digno de la mejor compañía en el mejor teatro del mundo. Y todo ello con las limitaciones que supone el escenario (¿) del Teatro Nacional. No, no existe escenario y ellos se las ingenian para, ganando espacio al patio de butacas, crear un magnífico escenario donde puedan moverse con soltura el numeroso elenco de personajes que dan vida a la obra. La música, dirigida por José Mª Chamorro al frente esta vez de un número menor de músicos, sonó a la perfección. Todos ellos dirigidos por la mano, ya experta en estas lides, de JJ. Imbroda.Los actores que dan vida a los personajes de Lyman Frank Baum, magníficamente caracterizados, maquillados y con un vestuario muy estudiado y trabajado, bordan sus respectivos personajes con soltura y profesionalidad.Mabel Romero (Dorothy) lleva el peso de la obra permaneciendo en escena desde la primera escena del primer acto hasta el final de la obra. En torno a ella giran el resto de personajes en una puesta en escena dinámica. Su voz, ya de todos conocida, suena potente, armoniosa y con un perfecta vocalización que permite seguir la trama del musical.Juanjo Rojas (Espantapájaros) en su esperpéntico personaje demuestra que además de un gran actor es un gran contorsionista.Raúl Belmonte el "Hombre de Hojalata" se mueve es escena dentro de su difícil traje (una obra de arte) como un auténtico muñeco mecánico.Ángel Gallego, también con una difícil caracterización se desenvuelve con soltura en los dos estados de ánimo que presenta. Una veces es el León feroz y otras el León miedoso y pusilánime.Los tres interpretan sus números de forma magistral, pero en los del segundo acto "Sé que lo conseguiré", "Sé un león" y "Si pudiera sentir" con el coro y con Dorothy, seguido de"Nuevo día" con los cuatro personajes principales en escena, es donde creo que la obra alcanza su punto más elevado y espectacular.Mª José Ramírez, "Glinda (la Bruja Buena del Norte)" y Cesar Arrarás "El Mago de OZ" son dos de los actores habituales en las representaciones de Bombalurina que cautivan al público con su interpretación y simpatía.Mª Carmen Gálvez, la Bruja mala del Oeste, esta vez en un papel tremendamente distinto de "Cabaret", nos sigue permitiendo disfrutar de su voz y de sus dotes artísticas.¡Qué explosión de color los Muchkins! Una vez más, el vestuario, los efectos luminosos y sonoros y su perfecta coordinación escénica nos ofrecen al espectador un multicolor mosaico. Y las bailarinas, y los cuervos y tía Emma y tío Henry y la benjamina del grupo, María Imbroda fiel seguidora de las dotes maternas, todos, todos rayan a una altura estelar.En resumen, dos horas y cuarto del mejor teatro que se pueda presenciar en cualquier escenario de la capital. Comentaba en el descanso con alguien que durante muchos años ha dedicado horas y horas a esta disciplina artística, que qué tenía esta pequeña ciudad en la que apenas se ha visto teatro hasta la llegada de la actual Consejera de Cultura, que esa llama haya sido mantenida viva durante muchos años por grupos locales en cantidad y calidad (Tallaví, Arrabal, Concord, Fénix, Bombalurina…)A pesar del cansancio con el que se termina cada nueva aventura escénica después de todo un año de arreglos, adaptación y ensayos, muchos ensayos, es normal que se sientan ganas de descansar y decir ésta ha sido la última. Pero, queridos amigos de Bombalurina, vosotros ya pertenecéis al "patrimonio artístico" de la ciudad y os debéis a este público que agota el primer día que se ponen a la venta todas las localidades de las ocho funciones. De manera que os damos un mes de descanso y después a pensar en el próximo reto. Todas las obras que habéis llevado a escena han supuesto un grado de dificultad más, respecto de la anterior, por eso nada os puede detener y por eso a mí particularmente me gustaría ver en el escenario del Teatro Nacional "El Diluvio que viene" obra compleja pero con la capacidad de adaptación que tiene vuestro director J.J. Imbroda, solventará todas las dificultades. En cualquier caso, toda obra que escojáis será recibida con la misma expectación y sobre todo "Jota": NO PARES, SIGUE, SIGUE.Y termino como empecé mi artículo del pasado añoGRACIAS, BOMBALURINA
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